El ministro de Salud, Francisco Alabi, reconoció que la eliminación del gusano barrenador del ganado (GBG) en El Salvador será un proceso prolongado que requerirá años de investigación y estrategias sostenidas.
Durante una entrevista televisiva, Alabi explicó que la capacidad reproductiva de la mosca que transmite la enfermedad dificulta su control y que se necesitarán métodos avanzados para frenar su propagación.
Recordó que en los años 90, la técnica del insecto estéril ayudó a erradicar la plaga en Centroamérica, pero su aplicación hoy enfrenta limitaciones, ya que la planta en Panamá que produce estos insectos está destinada a proteger la frontera sur de Estados Unidos.
“Erradicarlo no será rápido. Necesitaremos más investigación y posiblemente nuevas instalaciones para generar moscas estériles”, afirmó.
Por su parte, el OIRSA advirtió que en regiones con alta incidencia, como El Salvador, las estrategias convencionales no son suficientes y proyectó que la erradicación en Centroamérica podría tardar hasta una década.