Desde su implementación en marzo de 2022, el régimen de excepción en El Salvador ha resultado en la captura de 87,088 personas presuntamente vinculadas a estructuras criminales, según el más reciente informe del Ministerio de Seguridad. Esta medida fue instaurada tras un repunte de homicidios que dejó 76 asesinatos en un solo fin de semana, y se ha prorrogado en 39 ocasiones como parte de la estrategia para recuperar el control territorial.
El gobierno sostiene que esta herramienta ha sido clave para debilitar a las pandillas que durante años operaron con impunidad en comunidades de todo el país. Entre los capturados figuran líderes de alto perfil, extorsionistas y personas acusadas de homicidio, entre otros delitos graves.
En el marco de esta ofensiva contra el crimen, las autoridades han decomisado 11,247 vehículos —incluidos automóviles, motocicletas, microbuses y mototaxis— además de más de $5 millones en efectivo, 22,701 teléfonos celulares y 4,869 armas de fuego, entre las que se incluyen fusiles, pistolas, escopetas, granadas y ametralladoras.
También se reportan importantes incautaciones de droga, valoradas en más de $1,181 millones. La cifra incluye 46.8 toneladas de cocaína, 1.7 toneladas de marihuana, además de crack, hachís, metanfetaminas, éxtasis y más de mil plantas de marihuana. Incluso se ha confiscado 1.10 kilogramos de fentanilo, un opioide altamente letal.
El régimen fue solicitado por el presidente Nayib Bukele con el objetivo de restaurar la seguridad ciudadana. Para las autoridades, su implementación ha sido un punto de inflexión en la lucha contra la violencia criminal. «El régimen ha sido la herramienta legal más eficiente que tiene el país para enfrentar la inseguridad», afirmó el ministro de Defensa, René Merino Monroy, quien subrayó que antes de su aplicación los pandilleros “dominaban los barrios” y se movían con libertad por las calles.
Esta percepción también se refleja en la opinión pública. Una reciente encuesta del Instituto Universitario de Opinión Pública (IUDOP) de la UCA reveló que el 66.6 % de los salvadoreños consideran que el combate a la delincuencia es el principal logro del actual gobierno. Esta estrategia de seguridad se ha desarrollado desde 2019 bajo el Plan Control Territorial, reforzado por el régimen de excepción desde marzo de 2022.
