Una columna de humo blanco ha salido esta tarde (en Roma) de la chimenea de la Capilla Sixtina, y las campanas de la Basílica de San Pedro repican, confirmando que los cardenales han elegido al nuevo papa, sucesor de Francisco. La Plaza San Pedro estalló en vítores y aplausos cuando la señal fue vista por miles de fieles que esperaban con emoción.
Ahora el mundo aguarda el momento solemne en el que el nuevo pontífice será presentado desde el balcón central de la basílica, y se anunciará el nombre que ha elegido para su papado.