El cónclave que busca elegir al próximo papa es uno de los más diversos en la historia de la Iglesia, y está claramente influenciado por el legado del papa Francisco. De los 133 cardenales menores de 80 años con derecho a voto, 108 fueron designados por Francisco, lo que representa más del 80 % del total.
Durante sus 12 años de pontificado, Francisco promovió un cambio generacional dentro del Colegio Cardenalicio, incorporando representantes de regiones tradicionalmente ausentes, como Mongolia, Malí, Papúa Nueva Guinea y Laos. En total, ha nombrado a cardenales en más de 20 países que nunca habían tenido uno.
Este nuevo panorama refleja no solo una apertura geográfica, sino también un giro hacia las “periferias” del mundo católico, una prioridad que marcó el papado de Francisco. Expertos como Susan Timoney, de la Universidad Católica de América, destacan que esta diversidad podría influir en la elección de un sucesor que continúe con su visión pastoral centrada en la inclusión, la justicia social y la descentralización de la Iglesia.