El Producto Interno Bruto (PIB) de Estados Unidos se contrajo un 0.3 % anualizado entre enero y marzo de 2025, marcando su primera caída trimestral desde 2022, según datos del Buró de Análisis Económico (BEA). La baja se atribuye principalmente al fuerte aumento de las importaciones y la reducción del gasto público.
El inicio del mandato de Donald Trump coincidió con este retroceso, tras anunciar medidas como nuevos aranceles y recortes fiscales. El consumo de los hogares creció un 1.8 %, pero quedó por debajo de trimestres anteriores, mientras que las importaciones se dispararon un 41.3 %, restando más de cinco puntos al crecimiento. En contraste, la inversión privada aumentó un 21.9 %, atenuando parcialmente el impacto negativo.
