El Vaticano ha anunciado este jueves que la tumba del Papa Francisco será instalada en la Basílica de Santa María la Mayor, en el corazón de Roma. La sepultura, elaborada en mármol proveniente de Liguria —región ligada a los orígenes familiares del pontífice—, llevará una única inscripción: Franciscus, su nombre en latín.
La tumba estará adornada con una réplica de la cruz pectoral que el Papa utilizó durante su pontificado y se ubicará en una nave lateral cercana al altar de San Francisco. La ceremonia de inhumación está prevista para el sábado.
La elección de esta basílica, una de las más antiguas y veneradas del catolicismo, tiene un profundo simbolismo: Jorge Bergoglio visitaba frecuentemente este templo antes y después de cada viaje apostólico. Construida en el siglo V, Santa María la Mayor alberga sepulturas de siete papas y del célebre escultor Gian Lorenzo Bernini.