Wall Street experimentó una caída más pronunciada este lunes a medida que los principales indicadores de la Bolsa de Nueva York se desplomaban, con pérdidas cercanas al 3% en medio de un nuevo ataque del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al presidente de la Reserva Federal (Fed), Jerome Powell.

A media sesión, el Nasdaq cedía un 3.02%, el S&P 500 se dejaba un 2.77% y el Dow Jones retrocedía un 2.66%, perdiendo más de 1,000 puntos. Esta caída se veía acompañada por un repunte en la volatilidad del mercado, medida por el índice Vix, que aumentaba un 16%, señal de la creciente incertidumbre en los mercados.

El presidente Trump renovó sus críticas a Powell, a quien ya había instado la semana pasada a ser despedido. A través de un mensaje en su red social Truth Social, Trump calificó al presidente de la Fed como «Señor Tardón» y un «gran perdedor». Además, Trump presionó nuevamente para que se implementaran recortes en los tipos de interés, argumentando que los costes de la energía están disminuyendo. Sin embargo, no hizo referencia a su propia política arancelaria agresiva, que ha provocado una guerra comercial con China y presionado los precios en diversos sectores.

Sectores más afectados: Tecnología y Bienes No Esenciales

Los sectores más golpeados a esta hora eran el de bienes no esenciales y el tecnológico, con pérdidas superiores al 3.5%. Entre las grandes tecnológicas, Tesla (de Elon Musk, aliado cercano de Trump) cayó un 7%, mientras que Nvidia y Amazon retrocedieron un 5% y un 4%, respectivamente, lo que arrastraba aún más al índice Nasdaq.

Además de las caídas en los índices bursátiles, los mercados de bonos también reflejaron la incertidumbre. El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años subió hasta el 4.372%, lo que generó más presión sobre los mercados de acciones. En contraste, el oro se revalorizó a $3,430 la onza, con un retroceso del 3%, mientras que el dólar cedió frente al euro, que se cambiaba a $1.1511 dólares.

Contexto: Guerra Comercial y Política Monetaria

La nueva caída en Wall Street llega en un contexto de creciente tensión económica. Los aranceles impuestos por la administración Trump, especialmente en la guerra comercial con China, están afectando tanto a los consumidores como a las empresas. La política monetaria de la Reserva Federal, que ha venido subiendo los tipos de interés para frenar la inflación, también se encuentra bajo un intenso escrutinio político, especialmente por parte de Trump, quien ha criticado públicamente a Powell por no actuar con mayor rapidez en el recorte de las tasas.

Mientras los mercados financieros continúan lidiando con la incertidumbre provocada por estas políticas, los analistas temen que la presión sobre la Fed y las tensiones comerciales continúen afectando tanto la estabilidad económica como los mercados bursátiles en el futuro cercano.

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