El candidato republicano a la Casa Blanca, Donald Trump, ha llevado a cabo una campaña repleta de comentarios despectivos hacia las mujeres, tanto de su parte como de sus seguidores. Recientemente, se autoproclamó «protector» de las mujeres, afirmando que las protegerá «les guste o no», lo que ha sido calificado como «muy ofensivo» por su rival demócrata, Kamala Harris.
Expertos indican que el electorado femenino tiende a apoyar a Harris, mientras que los hombres se inclinan por Trump.
Este no es un tema nuevo para el exmandatario, quien ya había generado controversia en 2016 al presumir sobre su comportamiento con mujeres en un video que salió a la luz durante su campaña.
La campaña actual ha visto un incremento en comentarios misóginos. Por ejemplo:
- Jesse Watters, presentador de Fox News, sugirió que Harris sería «paralizada en la ‘Situation Room'» mientras los generales «se divierten» con ella, aunque posteriormente afirmó que no había connotaciones sexuales en sus palabras.
- Charlie Kirk, un influencer conservador, declaró que las mujeres que votan en secreto por Harris «socavan la autoridad de sus maridos».
- El senador J.D. Vance, compañero de fórmula de Trump, hizo comentarios despectivos sobre los demócratas, describiéndolos como un grupo de «damas sin hijos y con gato».
Este tono de campaña ha generado preocupación dentro del Partido Republicano, especialmente en un contexto electoral donde cada voto cuenta en los siete estados considerados decisivos. Nikki Haley, exembajadora de Estados Unidos y fallida candidata en las primarias republicanas, advirtió que este enfoque de «masculinidad» podría incomodar a las mujeres.
La campaña de Trump continúa en medio de una creciente polarización, a medida que se acercan las elecciones presidenciales.
