La vicepresidenta Kamala Harris acusó este lunes a Donald Trump de estar «obsesionado con sus quejas, consigo mismo y con dividir» al país. Sus declaraciones se producen en medio de tensiones crecientes en la carrera presidencial, a solo ocho días de las elecciones más reñidas en la historia contemporánea de Estados Unidos, donde más de 44 millones de estadounidenses ya han votado anticipadamente.
Durante un recorrido por Michigan, Harris destacó la retórica racista utilizada en un reciente mitin de Trump en Nueva York, donde un humorista hizo comentarios ofensivos sobre Puerto Rico y otros grupos.
«El acto de Trump realmente pone de relieve un punto clave de esta campaña: su enfoque en dividir a la nación no fortalecerá a la familia estadounidense», expresó Harris.
La vicepresidenta comenzó su gira electoral en el norte, mientras su compañero de fórmula, Tim Walz, se unirá a ella en una serie de eventos en los siete estados que podrían definir el resultado electoral: Pensilvania, Michigan, Wisconsin, Georgia, Carolina del Norte, Arizona y Nevada.
La preocupación crece en torno a la integridad del proceso electoral después de incendios que destruyeron cientos de votos anticipados en Washington y otro incidente sospechoso en Portland, Oregón. Esto ha avivado temores sobre una posible negativa de Trump a aceptar una derrota, como ocurrió en 2020.
El equipo de campaña de Trump se distanció de los comentarios del humorista, afirmando que «no reflejan la opinión del presidente». A pesar de esto, artistas como Bad Bunny y Jennifer Lopez han mostrado su apoyo a Harris en respuesta a la retórica divisiva del mitin.
Con Pensilvania siendo un estado clave que alberga a medio millón de puertorriqueños, la vicepresidenta Harris continúa su campaña enfocándose en la unidad y el fortalecimiento de la comunidad estadounidense frente a los ataques de Trump y su equipo.