Un total de $513.8 millones ha gastado ya el Gobierno de El Salvador para atender la emergencia de la pandemia del covid-19, así lo confirmó el ministro de Hacienda, Nelson Fuentes.
Este gasto se ha hecho en adquisición de equipos médicos, atención en los centros de contención o cuarentena nacional, infraestructura, como adaptaciones o remodelación, en hospitales, así como las transferencias monetarias de $300 a las familias “afectadas por las medidas contra el covid-19”.
La información se encuentra en un informe del Ministerio de Hacienda que fue entregado días atrás a la Asamblea Legislativa.
Los recursos provienen del Fondo de Protección Civil, Prevención y Mitigación de Desastres (Fopromid) que contaba con $4 millones asignados para este 2020, pero fue reforzado con modificaciones presupuestarias de la Asamblea Legislativa, acuerdos del Ejecutivo y emisión de deuda de corto plazo.
Es así que, según Hacienda, Fopromid tenía hasta el mes de abril un total de $568.1 millones, de los cuales aproximadamente $513, 819,063 ya fueron transferidos a instituciones que atienden la emergencia.
¿De dónde se han sacado o conseguido exactamente estos fondos?
En varias ocasiones, el presidente de la República, Nayib Bukele, ha afirmado que el Gobierno no ha recibido “ni un centavo partido por la mitad” de los $3,000 millones que el Órgano Legislativo le autorizó en deuda pública, para atender las necesidades de la pandemia.
Sin embargo, si bien aún no ingresan esos fondos, los datos del Ministerio de Hacienda y de la Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico (FUSADES) señalan que una parte de ese dinero “ya se gastó por adelantado”.
Y es que el Gobierno salvadoreño ha emitido Letras y Certificados del Tesoro (Letes y Cetes), que son consideradas como una “tarjeta de crédito” del Estado, por $900 millones.
En sí, los Letes y Cetes son préstamos a corto plazo, de un año o menos, que el Gobierno puede colocar en bancos locales y que deberán serán pagados cuando llegue el dinero que se coloque en los mercados internacionales o préstamos con organismos multilaterales. Estos no necesitan autorización de la Asamblea Legislativa.
“He reasignado recursos de Hacienda de 6 meses y los destiné a gastos de emergencias, también por LETES para deficiencias temporales de caja del 2020. He utilizado el presupuesto, puedo por una emergencia endeudarme a través de LETES, me endeudo con LETES y reasigno el crédito presupuestario del Ministerio de Hacienda y con esa reasignación más lo que se logra con LETES, voy y atiendo la pandemia”, explicó hoy el ministro Fuentes.
A Fopromid también se le transfirió un préstamo de contingencia con la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (Jica) por $45.3 millones, operación aprobada por la Asamblea Legislativa, y otros $68.5 millones en transferencias del Fondo General.
Asimismo, Hacienda hizo recortes a instituciones y así logró transferir $513.8 millones para la emergencia sanitaria.
Pese a que en el informe no lo dice, se ha conocido también que el Gobierno ha tomado $25 millones del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS).
En tanto, hasta ahora el Ministerio de Hacienda, quien es el encargado de conseguir los $3 mil millones, solo ha logrado obtener $1,609 millones. De estos, el único fondo ratificado por la Asamblea Legislativa es el de $389 millones con el Fondo Monetario Internacional (FMI), pero a este le falta la autorización para ser asignado al Presupuesto General de la Nación 2020.
Hoy, Nelson Fuentes pidió de favor a los diputados que ratifiquen los fondos que ya ha conseguido. A la pregunta sobre qué se dejaría de atender o pagar sin estos recursos, el funcionario señaló que “probablemente se necesiten todos esos recursos para deuda pública y salarios”.
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FOTO: captura de pantalla de una parte del informe de Hacienda entregado a la Asamblea
