El Alto Representante de la Unión Europea para Política Exterior, Josep Borrell, advirtió el lunes que «estamos al borde de una guerra total» en Líbano, tras los recientes bombardeos israelíes que han dejado casi 500 muertos y 1,600 heridos en un solo día de enfrentamientos con el partido-milicia chií Hezbolá.
Durante una rueda de prensa, Borrell describió la situación como «extremadamente peligrosa y preocupante». «La catástrofe continúa. Estuve en Líbano hace unos días, y la escalada de violencia está generando terror entre la población», comentó, subrayando el creciente número de civiles que huyen hacia el norte, lo que ha provocado grandes atascos en el sistema de transporte.
El jefe de la diplomacia europea lamentó el alto costo humano de los ataques, especialmente entre niños y mujeres, afirmando que «los civiles están pagando un precio intolerable, inaceptable». Criticó los bombardeos que no discriminan entre objetivos, diciendo que se están llevando a cabo «explosiones sin tener en cuenta el entorno en el que ocurren».
Borrell condenó estas acciones, enfatizando la necesidad de evitar una «guerra en toda regla» y renovando los esfuerzos de mediación diplomática. «A pesar de toda la capacidad diplomática desplegada, nada ha podido detener la guerra», afirmó, señalando que ambas partes han postergado la negociación de paz.
Subrayó la interconexión entre la situación en Gaza y Líbano, advirtiendo que los acontecimientos en una región pueden desatar conflictos en otras, incluyendo el mar Rojo y Cisjordania. Borrell también condenó el cierre de la oficina de Al Yazira en Ramala, señalando que contribuye a un «apagón informativo» en Gaza y Cisjordania, donde la falta de testigos complica la comprensión de lo que ocurre.
El Alto Representante concluyó enfatizando la necesidad de un alto el fuego en Gaza como primer paso hacia la paz en Oriente Próximo. «Creemos que todavía hay esperanza, pero las peores expectativas se están convirtiendo en realidad», afirmó.
