Los bonos salvadoreños incrementaron significativamente desde el pasado lunes 16 de septiembre, tras la declaración que brindó el presidente Nayib Bukele a través de una cadena nacional, el cual se comprometió a que el presupuesto de 2025 no incluirá deuda para gastos corrientes, causando un impacto positivo en los títulos de deuda en el país.
El mandatario comentó que “ni siquiera vamos a prestar dinero para pagar los intereses de la deuda que nos heredaron. Hasta eso lo pagaremos de nuestra propia producción”.
A través de datos recopilados por Bloomberg, los bonos con vencimiento en 2035 aumentaron 2.2 centavos, alcanzando los $0.85 por unidad, el nivel más alto desde 2021. A la vez, el rendimiento de estos bonos se redujo en más de 40 puntos base, colocándose en 10.7%. Asimismo, los bonos con vencimiento en 2032 registraron incrementos de hasta 3.07%.
Esta decisión ha sido vista por analistas del mercado como un paso a una mayor colaboración con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el cual ha insistido en implementar un ajuste fiscal de 3.5% del PIB en tres años, debido a que el país tiene una deuda de más de $20,902.35 millones hasta el mes de julio.