Al menos nueve personas han muerto y alrededor de 2,800 resultaron heridas en Líbano debido a la explosión de bíperes de miembros de Hezbolá, un incidente que el movimiento islamista atribuye a Israel. Entre los fallecidos se encuentra el hijo de un diputado de Hezbolá y una niña de diez años que murió tras la explosión del buscapersonas de su padre.
El embajador iraní en Beirut, Mojtaba Amani, también está entre los heridos, pero se encuentra fuera de peligro. En Siria, 14 personas resultaron afectadas por incidentes similares relacionados con Hezbolá, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.
El ministro libanés de Salud, Firass Abiad, reportó que la mayoría de las víctimas presenta heridas en el rostro, manos, vientre y ojos. Expertos consideran que estas explosiones son el resultado de un sabotaje organizado, posiblemente mediante la colocación de explosivos cerca de las baterías de los bíperes.
