$389 millones ingresarán al Fondo de Emergencia, Recuperación y Reconstrucción Económica por los efectos de la pandemia COVID-19 (coronavirus), luego que ayer la Asamblea Legislativa ratificara el financiamiento rápido con el Fondo Monetario Internacional (FMI), para dar cobertura a algunas de las medidas que se implementan para combatir el virus.
Los recursos serán parte de los dos mil millones de dólares que los diputados avalaron negociar -el 26 de marzo- para el fondo de la emergencia nacional, los cuales podrían obtenerse vía colocación de títulos valores o contratación de préstamos, e incluso mediante la combinación de ambos.
Según el decreto avalado, El Salvador, como Estado miembro del FMI desde su ingreso ha aportado cuotas expresadas en derechos especiales de giros -equivalente al monto antes descrito-, y de acuerdo al convenio constitutivo del fondo monetario, los países que lo integran pueden hacer uso de los recursos de las cuotas aportadas al organismo, según normas y o mecanismos adoptados por este.
Avalan suscripción de préstamo con el BIRF para atender emergencia
Por otra parte, los diputados en Pleno autorizaron la suscripción de un contrato de préstamo con el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF) por la cantidad de hasta $20 millones, para dar respuesta y mitigar la amenaza derivada de la pandemia por el COVID-19, esto sería posible por medio del fortalecimiento de los servicios de salud pública esenciales, preparación y desarrollo de capacidades del personal de salud e implementación de una estrategia de comunicación que incluya campañas de prevención en materia de salud.
El empréstito será por un plazo de 25 años, incluyendo 5 años de período de gracia. Este préstamo también deberá restarse de los $2 mil millones que el Legislativo autorizó buscar, ya sea mediante emisión de títulos valores o contratación de uno o varios préstamos.