En una resolución publicada el lunes, el gobierno del presidente ultraderechista Javier Milei anunció la prohibición del uso del lenguaje inclusivo en las Fuerzas Armadas argentinas y en todos los organismos del Ministerio de Defensa. La medida, que entró en vigencia el viernes pasado, fue firmada por el ministro Luis Petri.
El texto de la resolución establece de manera explícita: «Prohíbase la utilización del llamado ‘lenguaje inclusivo’ en el ámbito del Ministerio de Defensa, las Fuerzas Armadas y los organismos descentralizados del ministerio». Esto implica la restricción de términos como «soldada» o «generala», incluso si su uso era discrecional.
La resolución también especifica que expresiones como «sargenta» o «caba» no serán permitidas, al igual que las estructuras para referir identidades no binarias, como «soldadxs» o «soldades». La medida busca estandarizar el uso del idioma castellano conforme a la normativa y reglamentación vigente en cada área, siguiendo los términos y reglas fijados por la Real Academia Española (RAE) y los reglamentos y manuales en las Fuerzas Armadas.
El texto de la resolución advierte sobre posibles interpretaciones erróneas o desviaciones del castellano estandarizado que no estén respaldadas por el marco jurídico correspondiente, ya que podrían afectar la ejecución de las disposiciones y órdenes.
La decisión del gobierno de Milei genera debate en torno a la diversidad lingüística y la inclusión en las instituciones militares, marcando un cambio significativo en las políticas lingüísticas dentro de estas entidades en Argentina.