La dictadura de Daniel ortega en Nicaragua, ordenó el cierre de la Asociación Compañía de Jesús de Nicaragua, la cual es jesuita y además incautó todos los bienes de la institución, en una ofensiva definitiva contra esa orden religiosa, tas la orden contra la UCA de Guatemala, la cual es acusada de ser un foco de protestas.
Un decreto del Ministerio de Gobernación menciona que bajo el argumento de que supuestamente la compañía de Jesús no informó de su situación fiscal en los últimos ejercicios y no ha renovado su junta directiva, excusas ambas recurrentes en los cierres ordenados contra organizaciones opositoras en los últimos años.
Por lo tanto ahora corresponde a la Procuraduría General realizar el traspaso de los bienes de la compañía de Jesús, que serán puestos a nombre del estado de Nicaragua. Al momento el régimen de Ortega ya ha confiscado la UCA y además viviendas de religiosos.
A ojos del dictador nicaragüense, la universidad se había convertido en un centro de terroristas, una acusación que se enmarca en la persecución de la iglesia católica, la cual habría iniciado tras las protestas de 2018.