Javier Hernández, presidente de la Asociación de Colegios Privados de El Salvador (Acpes), propuso que el calendario escolar se transforme al internacional, a partir del año 2024.
“Tenemos condiciones en el país suficientes para que se pueda instalar definitivamente el calendario escolar internacional, la Ley Crecer Juntos con el componente que lleva en la parte de Educación establece condiciones sobradas para que el calendario escolar nuestro sea exactamente el calendario internacional”, expuso el presidente de Acpes.
Según Hernández, el calendario escolar nacional establece que las clases iniciarán a finales de enero e inicios de febrero y terminará entre octubre y noviembre, y explicó que una de las condiciones por la cual se mantiene el calendario nacional, es que durante los meses de octubre, noviembre y diciembre la población escolar se dedicaba al trabajo de campo, como las cortas de café, sin embargo, declaró que con la Ley Crecer Juntos, esas condiciones ya no son activas.
“La adolescencia no es un sujeto de empleado para poder trabajar en estas áreas, ni en otras, entonces esa es una de las condiciones que ya no existe para tener un calendario nacional y mantener un calendario internacional para el país le trae más ventajas que las actuales”, aseveró e indicó que podría mejorar la calidad educativa y enseñar un según idioma.
Estados Unidos implementa el calendario internacional, en ese país, el año escolar inicia entre agosto y septiembre y finaliza entre mayo y junio del próximo año, y en El Salvador existen 37 colegios con calendario escolar internacional y enfatizó que la iniciativa de implementar dicho cambio de modalidad no es nueva, debido a que otros ministros de Educación han querido ejecutar el cambio.
El maestro destacó que ya solicitaron una audiencia con el presidente de la República, Nayib Bukele y el ministro de Educación, Mauricio Pineda, con el fin que se apruebe para el año 2024 el cambio de calendario nacional por el calendario escolar internacional.
Además, la iniciativa es con el propósito de aminorar el tráfico, evitar el cansancio y el bajo rendimiento en los niños, a quienes les toca madrugar.