La investigación del FBI sobre la supuesta colusión entre Rusia y la campaña presidencial de Donald Trump en 2016 se basó en pruebas poco sólidas y con graves fallas, dijo un fiscal estadounidense independiente en un informe publicitario.

La investigación, denominada Crossfire Hurricane, ensombreció la primera parte del mandato del presidente republicano sin que salieran a la luz pruebas sólidas de conclusión y fue denunciada repetidamente por Trump como una cacería de brujas montada por su oposición.

Así mismo antes de culminar su mandato, la administración Trump encomendó a Durham la misión de investigar los orígenes del caso. Tras tres años de investigación, entrego un informe de más de 300 páginas con sus conclusiones. El fiscal señala debilidad en los elementos que dieron pie al inicio de la investigación, pero también acusa al FBI de actuar con doble rasero.

“La rapidez y la forma como el FBI decidieron investigar a Trump, contrasta con el bordaje que le dio anteriormente al caso de una posible injerencia extranjera en la campaña, de la cantidad demócrata Hillary Clinton”, apunto Durham.

Según el FBI y el departamento de justicia deben reconocer la falta de rigor analítico, sesgos a la hora de confirmar y exceso de confianza hacia fuentes vinculadas a opositores políticos, lo que habría derivado en que los investigadores no pudieran considerar hipótesis alternativas ni actuar con adecuada objetividad.

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