Este miércoles, la corte de Instrucción envió a juicio al expresidente Mauricio Funes por la tregua que supuestamente impulsó su Gobierno con las pandillas entre 2012-2014, a quien girará una orden de captura.
El Juzgado Especializado de Instrucción A-1 de San Salvador instaló una audiencia preliminar contra Funes, que obtuvo la ciudadanía nicaragüense y enfrenta dicho proceso penal en calidad de ausente, acusado de los delitos de agrupaciones ilícitas e incumplimiento de deberes.
Además, el juzgado ordenó apertura a juicio y ratificó la detención provisional porque existe fuga y evasión del imputado, para que responda ante la justicia salvadoreña.
El juzgado ha declarado a Funes como rebelde y girará orden de captura, tal como lo establece las reformas al Código Penal.
Según las investigaciones por parte de la Fiscalía General de la Republica, entre 2012 y 2014, las pandillas Mara Salvatrucha (MS13), Barrio 18 y otras minoritarias mantuvieron un pacto de no agresión para reducir las cifras de homicidios respaldado por el Gobierno de Funes y algunos favores para estas bandas delincuenciales como beneficios carcelarios para los líderes presos.
En el 2016 tras declarar ante la Fiscalía, el expresidente negó que su Gobierno haya dado prebendas a líderes de pandillas encarcelados a cambio de una disminución de los homicidios y dijo que el papel de su Ejecutivo fue el de acompañante del proceso.
Las cifras de homicidios se duplicaron durante la tregua en El Salvador en 2014, y se dispararon a 103 por cada 100.000 habitantes en 2015 y bajaron a 81 en 2016.