Para garantizar la participación en las próximas elecciones de los salvadoreños que residen fuera del país y dar justicia democrática a este sector, los diputados de la Comisión de Reformas Electorales y Constitucionales determinaron el mecanismo a implementar en 2024 para el voto en el exterior: Modalidad electrónica (Internet) y presencial.
“Estamos reafirmando el compromiso con la diáspora y para eso se ha tenido que trabajar con mucha delicadeza, con toda la atención que se merece, por eso nos hemos tomado el tiempo requerido y necesario para entregar una ley que les permita votar de manera segura”, manifestó el legislador Raúl Chamagua.
Tras pasar muchos años sin ser tomados en cuenta, los compatriotas podrán participar en las elecciones en donde se elegirán al Presidente de la República, a los legisladores de la Asamblea Legislativa y del Parlamento Centroamericano (PARLACEN), así como a los alcaldes de los 262 municipios del país.
“Este es un capítulo más para esta nueva Asamblea Legislativa, con el que le estamos diciendo a la población que sí les estamos cumpliendo”, agregó el parlamentario Chamagua.
Además, los salvadoreños que habitan en el extranjero podrán optar por algún cargo de elección popular en nuestro país. En la ley anterior se les había excluido de esa posibilidad, es por eso que los miembros de la comisión exhortaron a los partidos políticos que pretenden participar en el proceso a que tomen en cuenta a la diáspora.
“Los hechos hablan más que mil palabras y por años los salvadoreños en el exterior no eran tomados en cuenta y no eran importantes para pasados gobiernos”, aseguró la diputada Rebeca Santos. “Los que residen fuera no pueden ser catalogados como de segunda categoría, por eso asumimos el compromiso de poder dignificarles”, sotuvo.
Referente a la modalidad electrónica (Internet) y presencial, se estaría garantizando la participación ciudadana, debido a que el mecanismo anterior era “entorpecedor y excluyente”, como lo catalogó el diputado Chamagua.
“La modalidad electrónica por Internet y presencial fue una petición de la diáspora. Será más fácil, pero esto no es sinónimo de inseguridad ni de falta de transparencia”, argumentó el funcionario, quien además explicó que este proceso electoral no tendría un doble empadronamiento.
Por su parte, su colega Walter Alemán explicó que ese mecanismo asegura que el voto sea personal, secreto, voluntario e igualitario. También habrá una protección de la información personal de cada uno de los electores.
“Esta modalidad electrónica surgió gracias a las consultas hechas con la diáspora, será de manera segura para vivir esa fiesta cívica en el 2024”, indicó la parlamentaria Ana Figueroa. “No les quisimos imponer nada, por eso se hizo la fase de consulta”, añadió.
La ley para el voto en el exterior
En septiembre de 2021, un total de 77 parlamentarios del pleno legislativo admitieron los 14 artículos de la Ley Especial para el Ejercicio del Sufragio en el Exterior.
El articulado indica que la diáspora podrá ejecutar el proceso de elección con su Documento Único de Identidad (DUI), con el pasaporte nacional o extranjero -esté o no vigente-, debido a que son legales y tienen garantía de seguridad.
Además, otra de las opciones para votar es con un certificado de partida de nacimiento, por lo que las personas de padre y madre de origen salvadoreño también tienen el derecho al sufragio.
Para determinar esto, la comisión recibió a magistrados del Tribunal Supremo Electoral (TSE), a representantes de instituciones de gobierno, como de la Dirección General de Migración y Extranjería, del Ministerio de Relaciones Exteriores y del Registro Nacional de las Personas Naturales (RNPN).
El alto costo y la poca efectividad del voto postal
De acuerdo a lo expuesto en las sesiones de trabajo de la comisión, en 2014 el voto presidencial postal costó 1.7 millones de dólares y solo 5,433 personas votaron en la segunda vuelta.
Cada voto costó $312.90, pero a parte de esa cifra, al realizar el proceso hubo muchas dificultades para los electores.
En 2019, se aprobó un presupuesto de $2 millones para el sufragio en el exterior y votaron 3,808 personas. De estos, solo 3,646 fueron válidos; mientras que 165 fueron nulos.
