El presidente Nayib Bukele desestimó los señalamientos del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos sobre la reciente reforma constitucional que contempla cadena perpetua para menores desde los 12 años.
La portavoz Marta Hurtado solicitó al Gobierno salvadoreño revisar la medida, argumentando que contradice estándares internacionales y vulnera derechos de la niñez. Sin embargo, el mandatario respondió que el país no dará marcha atrás en políticas de seguridad y rechazó lo que calificó como “experimentos sociales”.
Bukele defendió la reforma recordando que, tras la aprobación de la Ley del Menor Infractor en 1994 y las deportaciones de pandilleros desde Estados Unidos durante la administración de Bill Clinton, las estructuras criminales aprovecharon vacíos legales para reclutar menores de edad.
El gobernante sostuvo que las pandillas llegaron a controlar gran parte del territorio nacional, generando altos niveles de violencia, homicidios y desplazamiento forzado.
La normativa aprobada establece la prisión perpetua como sanción única para delitos graves, con posibilidad de revisión entre 25 y 40 años, así como evaluaciones periódicas de las condenas. La medida aplica a casos como homicidio, feminicidio, violación y pertenencia a organizaciones terroristas, tanto para autores como cómplices desde los 12 años de edad.
¿Recuerdan el 27 de abril de 1994?
Tal vez ustedes no, pero nosotros sí.
El Salvador acababa de salir de una sangrienta guerra civil que dejó 85,000 muertos.
Luego, siguiendo sus recomendaciones, ese día se aprobó la Ley del Menor Infractor, bajo los mismos argumentos del… https://t.co/5zpwvbBqEw
— Nayib Bukele (@nayibbukele) March 31, 2026
