El Tribunal Supremo de España analizará si un padre tiene legitimidad para recurrir judicialmente la eutanasia solicitada por su hijo, incluso cuando este sea mayor de edad y tenga plena capacidad para decidir.
El debate surge tras el caso de Noelia, una joven de 25 años con paraplejia que falleció recientemente en un hospital de Barcelona luego de acceder a la muerte asistida, tras un prolongado proceso legal impulsado por la oposición de su padre.
El pleno de la Sala de lo Contencioso del alto tribunal, integrado por 34 magistrados, será el encargado de fijar un criterio que podría sentar precedente en futuros casos similares, ante la falta de una regulación explícita sobre la intervención de terceros en este tipo de decisiones.
La controversia se centra en si familiares pueden frenar o impugnar el procedimiento, pese a que las evaluaciones médicas y judiciales han confirmado la capacidad del paciente para decidir.
El caso recorrió distintas instancias, incluyendo el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, el Tribunal Constitucional de España y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que rechazaron los recursos del progenitor.
La revisión ahora busca aclarar el alcance de la ley vigente y definir los límites entre los derechos individuales y la intervención de familiares en decisiones sobre el final de la vida.