Fuerzas conjuntas de Estados Unidos, en una operación coordinada entre el Departamento de Defensa y el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), interceptaron este viernes al buque petrolero Olina en aguas del mar Caribe, informó el Comando Sur estadounidense.
La acción, realizada antes del amanecer, contó con la participación de infantes de la Marina que abordaron la embarcación desde helicópteros desplegados desde el portaviones USS Gerald R. Ford. Las autoridades señalaron que la operación se desarrolló sin resistencia y subrayaron que su objetivo es enviar un “mensaje claro” de que “no existe refugio seguro para los criminales”.
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, identificó al Olina como parte de la denominada “flota fantasma”, compuesta por petroleros sospechosos de transportar petróleo sometido a embargo. Estos buques, según las autoridades, intentan evadir controles mediante cambios de bandera y rutas clandestinas.
Esta interceptación forma parte de una serie de acciones más amplias lideradas por Estados Unidos en el Caribe para combatir lo que Washington califica como “actividades ilegales transnacionales” y reforzar la seguridad marítima. En los últimos días, se han requisado otros petroleros vinculados a Venezuela, incluyendo uno con bandera rusa, bajo la misma estrategia operativa.
La operación está integrada dentro de la Fuerza de Tarea Conjunta Lanza del Sur (Joint Task Force Southern Spear), iniciativa orientada a frenar el tráfico ilícito en rutas marítimas del Caribe y América Latina, y a apoyar a las agencias civiles encargadas de hacer cumplir la ley.
Con la captura del Olina, Estados Unidos suma al menos cinco buques incautados en su intento por controlar embarcaciones sospechosas de transportar crudo bajo embargo y evadir sanciones internacionales.