Legisladores republicanos de Florida emitieron este jueves una fuerte exigencia al Gobierno de Venezuela para que no quede “ni un solo preso político sin ser liberado”, tras el anuncio del presidente de la Asamblea Nacional venezolana, Jorge Rodríguez, sobre la excárcelación de un número de detenidos como gesto de paz tras la captura del expresidente Nicolás Maduro.
A través de sus redes sociales, el congresista Carlos Giménez, representante federal por Miami, instó directamente a Rodríguez a liberar de inmediato a todos los presos políticos injustamente encarcelados en Venezuela, advirtiendo que EEUU y el Congreso están “vigilando de cerca” la situación.
La congresista María Elvira Salazar, también de origen cubano y representante de Florida, saludó con esperanza las excarcelaciones parciales, pero enfatizó que la libertad “no se negocia por partes”, y que todos los prisioneros políticos deben ser liberados sin concesiones.
El senador Rick Scott se sumó a las demandas y destacó casos específicos como los de Henry Alviarez y María Oropeza, insistiendo en que deben ser liberados ahora que Maduro está bajo custodia estadounidense.
El anuncio de excarcelaciones fue presentado por Rodríguez como un acto unilateral para “consolidar la paz” y se informó que incluyó tanto ciudadanos venezolanos como extranjeros, con cinco españoles confirmados liberados por sus autoridades.
Organizaciones de derechos humanos como Foro Penal estiman que todavía hay alrededor de 863 presos políticos en Venezuela, incluidas personas con doble nacionalidad, y han señalado preocupaciones sobre un “patrón de endurecimiento” contra estas detenciones.
Los legisladores de Florida, donde reside una de las mayores diáporas venezolanas en Estados Unidos, han sido promotores constantes de la liberación de presos políticos y de una transición democrática en Venezuela, impulso que contrasta con las políticas del presidente Trump, quien mantiene presión pero ha dado espacio al diálogo con las autoridades interinas venezolanas.