El papa León XIV expresó este jueves su profunda preocupación por lo que describió como un “auténtico cortocircuito de los derechos humanos”, advirtiendo que libertades fundamentales como la libertad de expresión, de conciencia, la libertad religiosa e incluso el derecho a la vida están siendo cada vez más restringidas en nombre de nuevos derechos que considera “pretendidos”.

En un discurso ante los embajadores acreditados ante la Santa Sede, el pontífice señaló que el marco de los derechos humanos pierde vitalidad y deja espacio a la fuerza y la opresión, criticando políticas públicas que, según él, priorizan la supresión de la vida por sobre el apoyo a madres y familias.

El papa abordó directamente temas como el aborto, la subrogación y la eutanasia, calificando estas prácticas como violaciones a la dignidad humana:

  • La subrogación reduce al niño a un producto y explota el cuerpo de la madre.
  • La eutanasia, afirmó, debería ser reemplazada por cuidados paliativos y políticas de verdadera solidaridad.

Además, León XIV expresó preocupación por la reducción del espacio para la libertad de expresión, criticando un lenguaje “al estilo orwelliano” que, en su intento de ser inclusivo, termina excluyendo a quienes no se alinean con ciertas ideologías.

El pontífice enfatizó la importancia de la objeción de conciencia, que permite a las personas negarse a cumplir obligaciones legales o profesionales que contradigan principios morales, éticos o religiosos, citando ejemplos como el rechazo al servicio militar por motivos de no violencia o la negativa de profesionales de la salud a participar en abortos o eutanasia.

“La objeción de conciencia no es rebelión, sino un acto de fidelidad a uno mismo”, reivindicó León XIV, lamentando que en la actualidad la libertad de conciencia esté siendo cuestionada incluso en Estados que se dicen democráticos y defensores de los derechos humanos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *