El presidente colombiano, Gustavo Petro, anunció este sábado el despliegue de fuerza pública y asistencia humanitaria en la frontera con Venezuela ante una posible llegada masiva de refugiados tras el ataque de Estados Unidos en Caracas y otras ciudades, que incluyó la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
Petro destacó que la frontera, de 2,219 kilómetros, se encuentra abierta y con situación normal en los principales pasos como Cúcuta–San Antonio del Táchira y Ureña. Además, condenó los bombardeos estadounidenses, insistiendo en que los conflictos internos deben resolverse “por los mismos pueblos en paz” y subrayó que Colombia, como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, buscará pronunciamientos internacionales sobre la crisis.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, informó que se activaron planes de prevención contra posibles ataques del ELN y otros grupos armados ilegales, que podrían intentar aprovechar la situación. Petro hizo un llamado al diálogo y a la unidad del pueblo venezolano como vía para la paz y la soberanía regional.