El papa León XVI expresó su preocupación por los abusos cometidos por miembros del clero, señalando que estos hechos “llenan de vergüenza y llaman a la humildad” y subrayó la necesidad de mayor formación integral para los sacerdotes.
En una carta apostólica, el pontífice destacó que los seminarios deben ser “escuelas de los afectos”, donde se fomente la madurez humana y espiritual de los candidatos al presbiterado, asegurando que puedan asumir el celibato y anunciar el Evangelio de manera creíble.
León XVI también instó a los sacerdotes a evitar el personalismo y a utilizar la exposición mediática y las redes sociales con discernimiento, siempre orientados al servicio de la evangelización. Asimismo, enfatizó la importancia de dar testimonio de una vida sobria y casta, promoviendo relaciones auténticas y fortaleciendo la fraternidad humana.