La Legislatura de Florida, controlada por el Partido Republicano, comenzó este jueves el proceso de rediseño de los distritos electorales, adelantando cinco años la redistribución habitual tras el censo. La medida, respaldada por el presidente Donald Trump, busca reforzar la mayoría republicana en la Cámara de Representantes de cara a las elecciones legislativas de 2026.
El inicio del proceso se realizó en Tallahassee con una breve reunión de la Cámara baja, mientras manifestantes y grupos civiles, como la ACLU y Equal Ground, denunciaban que la maniobra podría debilitar la representación demócrata y anunciaron posibles demandas legales.
El gobernador Ron DeSantis defendió la revisión de los distritos, alegando que el crecimiento poblacional tras el Censo de 2020 justifica mayor representación, pero señaló que esperará un fallo de la Corte Suprema sobre la Ley de Derecho al Voto antes de continuar.
Florida no es el único estado con cambios: Texas aprobó un nuevo mapa que favorece a los republicanos, mientras que California ajustó sus distritos para beneficiar a los demócratas. Analistas estiman que, de aprobarse todos los mapas, los republicanos podrían sumar hasta nueve escaños adicionales en el Congreso y los demócratas seis. La disputa legal y política sobre estos mapas, conocida como gerrymandering, será clave para definir el equilibrio de poder.